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Batch cooking para principiantes: cocina el domingo, come toda la semana

El batch cooking tiene un problema de imagen: las fotos de 30 tuppers milimétricamente iguales asustan más de lo que inspiran. La versión real y sostenible es mucho más modesta: una sesión de cocina de 1,5–2 horas que te resuelve las comidas de entre semana. Ni más, ni menos.

Qué es (y qué no es)

Batch cooking es cocinar por lotes: aprovechar una sesión para dejar listos —o medio listos— varios platos. No es necesariamente dejar las 21 comidas de la semana selladas al vacío. De hecho, para empezar funciona mejor un objetivo corto: las comidas de lunes a jueves. Las cenas se montan en 10 minutos con bases ya cocinadas.

La regla de oro: qué aguanta y qué no

Aguantan de maravilla 3–4 días en nevera:

  • Guisos y legumbres: lentejas, garbanzos, chili. Mejoran al día siguiente.
  • Arroces y granos cocidos (guardados sin aliñar).
  • Carnes guisadas o al horno: pollo asado, carrilleras, albóndigas en salsa.
  • Cremas de verduras: se hacen solas mientras cocinas lo demás.
  • Salsas base: sofrito, boloñesa, tomate casero (estos, además, congelan perfecto).

Aguantan mal (cocínalos en el momento):

  • Fritos y rebozados (se mustian), pasta ya salseada (se apelmaza), ensaladas aliñadas, pescado a la plancha (se reseca al recalentar).

Si tu objetivo es llevar tupper a la oficina, esta distinción es la diferencia entre comer bien y comer pena; el menú semanal para tupper ya pide a la IA solo platos que sobreviven a la nevera y al microondas.

Una sesión tipo de 2 horas

  1. Horno primero (lo que más tarda y no pide atención): bandeja de pollo con verduras + bandeja de verdura asada para guarniciones.
  2. Dos fuegos a la vez: en uno, el guiso de la semana (lentejas, chili); en otro, un grano cocido (arroz, quinoa) para ensaladas y salteados.
  3. Mientras tanto: una crema de verduras con lo que quede suelto, y un sofrito grande (la mitad al congelador).
  4. Enfriar y guardar: tuppers destapados hasta que pierdan el calor, luego nevera. Lo que no vayas a comer antes del jueves, al congelador directamente, no «ya veré».

Resultado: 4 comidas resueltas, cenas a medio camino y una cocina usada una sola vez (también se friega una sola vez, que no es poco).

El paso previo que nadie cuenta: el menú

El batch cooking falla cuando se cocina «a ver qué sale»: acabas con tres kilos de arroz y nada que ponerle encima. La sesión funciona si antes hay un menú de la semana —qué se come cada día— y una compra hecha en consecuencia. Es el método de los 10 minutos aplicado con un domingo de por medio.

Y esa parte es automatizable: Comodón te genera el menú semanal con IA (dile «platos que aguanten varios días cocinados» en las preferencias) y te deja la compra en la cesta de Mercadona. Para familias que cocinan el domingo «para no pensar entre semana», es la combinación natural: menú hecho, compra hecha, y la sesión del domingo con el guion escrito.

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